Conoce Los Yébenes Historia de dos Pueblos

 

 

Desde la lejanía, contemplamos la diferente morfología del terreno, más cerca, el lugar de Toledo, cerrado por los montes escabrosos hasta el camino real y más lejano, el territorio se abre hacia la llanura, dominado por los sanjuanistas.

Por tanto podemos suponer que las vidas de sus habitantes fueran diferentes, los toledanos se dedicarían al pastoreo, a la leña, al carbón, al colmenar y otras especias y a la caza, mientras que los de la villa, vivirían bajo el mando de los monjes de la Orden de San Juan, algunos venidos de otros lugares para repoblar estos dominios, reconquistados a los moros, aunque siempre con el miedo en el cuerpo, por si se les ocurría volver a las andadas.

Su inseguridad les producía su nomadismo, por lo que lejos de asentarse en un núcleo compacto, se esparcieron por la llanura, para hacer más prolongada la linde de sus dominios hasta marcar el Finibusterre o de los confines de la tierra.

El caprichoso orden que imponen los señoríos medievales, divide a la población en dos mitades, separadas por la sola anchura del Camino Real de Sevilla, paso obligado de arrieros, pastores, pícaros y también buenas gentes que viajaban a Sevilla, en busca de aventuras y otros menesteres. Se convirtió por tanto en la frontera entre dos pueblos, bien distintos en arquitectura y costumbres.

Una de las partes, la situada en la ladera de la sierra, quedó bajo el dominio de la Ciudad de Toledo, y la otra, gobernada por los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén.

En cuanto a la fundación de Yébenes, El 20 de mayo de 1214, la Orden de Calatrava consigue una nueva bula del Papa Inocencio III, confirmando por cuarta vez sus posesiones, y entre ellas el castillo de Guadalerzas. Además la zona conocida como Montes de Toledo, pierden para siempre su carácter fronterizo y se integran definitivamente en Castilla.

El documento en el que se contenía esta entrega, es el más antiguo en español que cita el nombre de Yébenes. Además de todo este territorio, el Arzobispo obtiene una escritura real en función de la cual todos los que quisieran repoblar los pueblos de la zona, serán sometidos al juicio del Castillo del Milagro. La escritura también les concede el privilegio de seguir cazando y conservar sus fueros y costumbres.

Durante seis siglos permanecerán separados, y será en el S. XIX, cuando villa y lugar, dos núcleos urbanos, con parroquias, ayuntamientos y jurisdicciones diferentes han convivido de forma más o menos pacífica, se unirán, atravesando varios intentos unificadores anteriores, en un mismo pueblo, hasta su logro en el año 1835.

1 Historia de dos pueblos red

 

 

 


6 bella imagen desde la sierra red

 

 


1 imagen de las iglesias red

 

 

 


3 separados por el Camino Real de Sevilla red1

 

 

 

4 bonita imagen con el valle al fondo red

 

 

 


5 Los Yébenes con el valle al fondo red